Los orígenes del proyecto FLoRE: restauración ecológica y biodiversidad
Su complejidad genética y las interacciones con los demás elementos de los ecosistemas y agroecosistemas son algunas de las características básicas que las hacen imprescindibles en los procesos de restauración ecológica y de recuperación de biodiversidad (no solo vegetal) en los agroecosistemas. En términos prácticos, solo las semillas de especies herbáceas (anuales y vivaces) con origen genético local, caen bajo el concepto de “semillas nativas”, ya que las leñosas (árboles y arbustos), se entienden, al menos bajo la perspectiva de este proyecto, como especies forestales.

Proyecto FLoRE (2024-2026)
El reto del proyecto FLoRE consiste en demostrar la viabilidad económica y organizativa de ampliar la escala de aplicación de un conjunto de soluciones de restauración ecológica que valorizan un recurso local: las semillas herbáceas silvestres y autóctonas. Para ello, en primer lugar, a partir de las enseñanzas extraídas de proyectos anteriores, diseñaremos herramientas prácticas adaptadas a las necesidades actuales de nuestros grupos destinatarios (autoridades públicas, empresas, prescriptores, propietarios, gestores). A continuación, pondremos en marcha una red de lugares de demostración en entornos diversos y de gran importancia, para mostrar diferentes
soluciones (entre las que se incluyen al menos tres modalidades de restauración ecológica y diferentes sitios de multiplicación de semillas). Paralelamente, dinamizaremos un dispositivo participativo con múltiples actores para diseñar y probar nuevos modelos de cooperación económica destinados a la autoproducción de semillas por parte de los usuarios o al suministro de productos y servicios a terceros según un catálogo común. También acompañaremos a las autoridades públicas y a las empresas que deseen introducir semillas herbáceas locales en sus procesos de restauración y organizaremos jornadas dirigidas al público en general con fines de divulgación. Nuestras acciones contribuirán a la preservación de la calidad de vida y al atractivo de los territorios rurales. Nuestro consorcio está compuesto por 8 socios (3 en Francia, 3 en España y 2 en Portugal). Nuestros proyectos piloto se desarrollan en Occitania, Auvernia, Extremadura, Soria, Murcia, la Serra da Estrela y la margen izquierda del río Guadiana. La cooperación transnacional nos permitirá ofrecer un abanico de soluciones de restauración, adaptadas a los marcos normativos de cada país y a las realidades de cada territorio, para una diversidad de entornos representativos del espacio.
Proyecto Fleurs Locales (2021-2023)
«Fleurs Locales» tenía como objetivo ofrecer respuestas concretas a la pérdida masiva de biodiversidad, acelerada por el cambio climático. El objetivo era potenciar el uso de semillas locales y contribuir al surgimiento de una cadena de producción local para restaurar los suelos degradados y fomentar la biodiversidad. En definitiva, el objetivo era estudiar, definir y establecer soluciones basadas en la naturaleza mediante el uso de semillas autóctonas eficaces y rentables en contextos como viñedos, agrosistemas y entornos naturales mediterráneos.
El proyecto reunió a diferentes actores de tres países: España, Francia y Portugal. Desde científicos hasta técnicos medioambientales, pasando por gestores de espacios naturales y actores socioeconómicos, todos unieron sus competencias para crear mezclas de semillas autóctonas y estructurar cadenas de producción de semillas locales adaptadas a la diversidad de necesidades de los entornos del espacio SUDOE.
España, Francia y Portugal han trabajado en varios territorios piloto para experimentar soluciones basadas en la naturaleza con semillas autóctonas que favorecen la biodiversidad local. Partiendo de métodos de trabajo comunes, cada socio ha llevado a cabo experimentos de restauración que responden a retos locales específicos, ya se trate de viñedos, praderas floridas o zonas dañadas por incendios, por ejemplo.
«Fleurs locales» ha permitido a los actores implicados trabajar en una estrategia territorial común para promover el uso de semillas locales. Con este fin, los socios han probado estas soluciones en diferentes proyectos piloto en cada uno de los países y han llevado a cabo acciones específicas para darlas a conocer y ponerlas a disposición del mercado.
El proyecto reunió a diferentes actores de tres países: España, Francia y Portugal. Desde científicos hasta técnicos medioambientales, pasando por gestores de espacios naturales y actores socioeconómicos, todos unieron sus competencias para crear mezclas de semillas autóctonas y estructurar cadenas de producción de semillas locales adaptadas a la diversidad de necesidades de los entornos del espacio SUDOE.
España, Francia y Portugal han trabajado en varios territorios piloto para experimentar soluciones basadas en la naturaleza con semillas autóctonas que favorecen la biodiversidad local. Partiendo de métodos de trabajo comunes, cada socio ha llevado a cabo experimentos de restauración que responden a retos locales específicos, ya se trate de viñedos, praderas floridas o zonas dañadas por incendios, por ejemplo.
«Fleurs locales» ha permitido a los actores implicados trabajar en una estrategia territorial común para promover el uso de semillas locales. Con este fin, los socios han probado estas soluciones en diferentes proyectos piloto en cada uno de los países y han llevado a cabo acciones específicas para darlas a conocer y ponerlas a disposición del mercado.